La eliminación de Boca Juniors en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, tras caer por 1-0 ante Universidad Católica en La Bombonera, terminó de sellar el destino de Claudio Úbeda como entrenador del primer equipo. Según trascendió en las últimas horas, la dirigencia xeneize, encabezada por Juan Román Riquelme, no tiene previsto renovar el vínculo del DT, que vence formalmente a fines de junio, y ya comenzó a trabajar en la búsqueda de un reemplazante para afrontar la segunda parte de la temporada.
El duro golpe deportivo significó un cierre de ciclo para el “Sifón”, que quedó muy cuestionado tras la caída que dejó al Xeneize tercero en el Grupo D, condenándolo a disputar los playoffs de la Copa Sudamericana. Aunque Boca todavía tendrá competencia internacional en ese certamen después del Mundial, el club comenzará una nueva etapa con otro cuerpo técnico. Úbeda se retiró del estadio bajo una ruidosa reprobación del público, en lo que significó su último partido al mando.
El entrenador había asumido inicialmente de manera interina tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo en octubre pasado, y posteriormente fue ratificado en el cargo para encabezar el proyecto deportivo durante 2026. Sin embargo, con el correr de los meses, Boca nunca logró consolidar una identidad de juego ni sostener una regularidad que le permitiera despejar las dudas. El equipo alternó buenas y malas actuaciones, generando cuestionamientos tanto dentro como fuera del club. Las críticas se intensificaron en los partidos decisivos, donde el funcionamiento colectivo volvió a quedar en el centro de la escena.
La derrota ante Universidad Católica marcó además un hecho histórico negativo para Boca: hacía 32 años que el club no quedaba eliminado de la Copa Libertadores en fase de grupos. A esto se suma la reciente caída frente a Huracán en los octavos de final del Torneo Apertura, también en La Bombonera, en otra noche de fuerte descontento popular.
En conferencia de prensa, Úbeda evitó confirmar su salida. “No creo que sea el momento para hablar de esto. Tenemos que reunirnos, hablar y pensar en todo lo que pasó en este tiempo”, expresó. Sin embargo, reconoció que su futuro dependía directamente de los resultados: “Siempre dependemos de los resultados, eso no depende de mí”. También asumió la responsabilidad por el presente del equipo: “Uno no encuentra palabras, nos quedamos con esa angustia por no haber avanzado. No es momento para poner excusas ni culpas, asumimos la responsabilidad”.
En medio de la tensión, se registró un episodio que se viralizó en redes sociales: el defensor Nicolás Figal, que formó parte del banco de suplentes pero no ingresó al partido, protagonizó una fuerte discusión con un integrante del cuerpo técnico de Úbeda durante la entrada en calor. En las imágenes se observa a Figal hablando con evidente enojo y apuntando con el dedo al preparador físico. Hasta el momento no se conoce el motivo exacto de la discusión.
El mediocampista Leandro Paredes también se expresó tras la eliminación: “Duele, teníamos mucha ilusión. El objetivo que teníamos no lo logramos. Tenemos que mejorar y hacer autocrítica; no estuvimos a la altura”.
Úbeda dirigió un total de 32 partidos en todas las competiciones, con un balance de 17 victorias, siete empates y 8 derrotas. Ahora, la dirigencia deberá definir rápidamente quién será el encargado de conducir al plantel en la segunda mitad del año, con el desafío de recomponer el rumbo futbolístico y afrontar la Copa Sudamericana como principal objetivo internacional. El plantel estará licenciado hasta el 18 de junio, y la dirigencia apunta a tener un reemplazante para el inicio de la pretemporada.
En las primeras líneas de la carpeta del Consejo de Fútbol sobresalen dos nombres propios: Néstor Lorenzo y Antonio “El Turco” Mohamed. La elección responde a la necesidad de un “piloto de tormentas” con espalda ante la presión mediática, experiencia internacional probada y capacidad de gestión.