La relación diplomática entre Argentina y Brasil atraviesa un momento de tensión tras la visita del presidente Javier Milei a San Pablo el sábado 25 de julio, donde participó en el acto de lanzamiento de la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro. Durante su discurso, Milei se refirió a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, como “ladrón”, “presidiario” y “totalitario”, advirtió sobre un supuesto “riesgo Lula” para la economía y criticó al ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes. También expresó su respaldo a Flávio Bolsonaro como alternativa política.

En respuesta, el gobierno de Brasil adoptó dos medidas diplomáticas el domingo 26 de julio. El Ministerio de Relaciones Exteriores convocó al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, para solicitar explicaciones por las declaraciones de Milei, consideradas una afrenta institucional sin precedentes recientes. Paralelamente, el canciller Mauro Vieira dispuso el llamado a consultas del embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien debe regresar a Brasilia para reuniones de evaluación bilateral.
El lunes 27 de julio, Vieira recibió a Raimondi en Itamaraty. En declaraciones a TV Globo, el canciller calificó los comentarios de Milei como “sumamente graves, agresivos e inaceptables” y los definió como comentarios sobre asuntos internos de Brasil. No obstante, Vieira descartó una ruptura diplomática total y señaló que la diplomacia debe buscar el entendimiento entre las naciones.

En el plano económico, el ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, respondió en una entrevista a Radio Jornal de Pernambuco. Durigan se refirió a Milei como “payaso” y contrastó los indicadores macroeconómicos de ambos países, afirmando que Argentina presenta un riesgo país, una deuda pública y una inflación sensiblemente superiores a los de Brasil. El funcionario instó a no seguir la corriente de quienes pronostican un apocalipsis financiero.
La Cancillería brasileña emitió un comunicado oficial expresando rechazo a las expresiones del mandatario argentino y recordó que Brasil continúa siendo el principal socio comercial de Argentina. El episodio pone en tensión la cooperación dentro del Mercosur y el intercambio comercial bilateral.












