El futbolista argentino Lucas Trejo, defensor de 38 años que milita en el Club Sport Marítimo de La Guaira de la Segunda División de Venezuela, se encuentra en una desesperada búsqueda de su esposa y sus dos hijos tras el derrumbe del edificio donde residían en la zona de Playa Grande, una de las más afectadas por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el centro y norte del país.
Trejo difundió un emotivo pedido de ayuda a través de sus redes sociales, donde publicó una fotografía junto a su familia y escribió: “Nuestro edificio en Playa Grande se derrumbó. No sé nada de mi familia. Por favor, oren por ellos y difundan este mensaje por si alguien los vio. Quiero creer que no estaban ahí. Oren por mi familia, por favor”.

Según el relato del jugador, su esposa, Yanina Maranella, y sus hijos Aarón Trejo Maranella y Ainhoa Trejo Maranella se encontraban en el edificio al momento del colapso. Desde entonces, no ha tenido contacto con ellos. Trejo, nacido en Córdoba el 29 de diciembre de 1987, se hallaba concentrado con su equipo en Caracas preparándose para la Copa Venezuela, según informó el club.
La difusión del mensaje se multiplicó en las últimas horas, mientras continúan los operativos de rescate en las zonas afectadas. Las autoridades trabajan contrarreloj entre los escombros de edificios derrumbados, especialmente en Caracas y la región costera de La Guaira.
Trejo cuenta con una extensa trayectoria en el fútbol internacional. Sus primeros pasos como profesional los dio en España, en L’Escala FC, y luego continuó en Grecia, donde integró los planteles de Atromitos FC y Ethnikos Asteras FC. En Venezuela vistió la camiseta de Monagas Sport Club, con el que fue campeón del Torneo Apertura 2017 y disputó la Copa Libertadores 2018. Actualmente juega en el Club Sport Marítimo de La Guaira.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado el paradero de los familiares del futbolista. Fuentes oficiales informaron un saldo provisorio de 32 personas fallecidas, más de 700 heridos y decenas de desaparecidos, aunque advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las tareas de búsqueda y rescate. Familiares y amigos mantienen la esperanza de que los afectados no se encontraran en el edificio al momento del colapso, mientras aguardan novedades oficiales.











