La investigación por la presunta estafa en la concesionaria Furth Automotores avanza con nuevas revelaciones. El fiscal Diego Cortés informó que el perjuicio económico superaría los $300.000.000 y anticipó que en los próximos días se concretarían nuevas imputaciones y allanamientos.

Durante una audiencia judicial, el fiscal se opuso al pedido de eximición de prisión presentado por la defensa de Matías Llado, jefe de Ventas de la firma. El abogado defensor Miguel Torres solicitó que la investigación se extienda también a las máximas autoridades de la empresa, la gerencia y otros empleados de mayor jerarquía.
La denuncia fue interpuesta el 15 de julio por el gerente general de Furth Automotores, Gerardo Caro. Según el fiscal, en principio el hecho es investigado como una presunta estafa. Caro indicó que todo se originó por un estrés financiero propio de las bajas ventas y pidió a la contadora de apellido Figueroa que verificara la cantidad de vehículos en existencia. Las computadoras reflejaban 700 unidades para la venta, pero al realizar un control físico en los depósitos se detectó un número considerablemente menor.

El contador de apellido Hoyos informó que había indicios de salida de vehículos sin ser registrados. Ante una escribana, Hoyos declaró que tras la discordancia, Llado se puso nervioso y le ofreció plata para que hiciera ingresar vehículos a la firma.
Además, el fiscal señaló que Llado es sobrino de un socio accionista, José Figueroa. La jueza de Control y Garantías, Carolina Salas, difirió su decisión sobre el pedido de eximición de prisión. La causa continúa en etapa investigativa y se esperan nuevas medidas judiciales.















