La investigación por el crimen de Agostina Vega ingresó en una etapa determinante luego de que la Justicia confirmara que los restos hallados en Ampliación Ferreyra corresponden en un 98% a la adolescente desaparecida. A partir de ahora, el trabajo de fiscales, peritos y policías estará enfocado en responder los interrogantes que aún rodean el caso y en reunir las pruebas necesarias para sostener la acusación judicial.

Uno de los puntos más importantes será la realización de la autopsia y de estudios forenses complementarios. Aunque el fiscal Raúl Garzón sostuvo que la muerte habría ocurrido durante la misma noche de la desaparición o en las primeras horas del domingo, la determinación científica de la data de muerte requerirá análisis más profundos que podrían extenderse durante varios días. Los especialistas también deberán establecer la causa exacta del fallecimiento, el mecanismo utilizado para cometer el crimen y otros detalles fundamentales para reconstruir lo ocurrido.
En paralelo, continuará el trabajo pericial en la vivienda de calle Del Campillo, en barrio Cofico, donde los investigadores consideran que se produjo el homicidio. Allí se realizaron múltiples procedimientos y se levantaron muestras que ahora deberán ser analizadas en laboratorios especializados. Según trascendió, mediante reactivos químicos los peritos detectaron rastros de interés para la causa y también investigan si algunos sectores de la casa habrían sido limpiados con lavandina para intentar eliminar evidencias. La disposición interna de la vivienda también es analizada por los investigadores, ya que algunos ambientes se encuentran alejados entre sí, un dato que podría resultar relevante para determinar si otras personas pudieron advertir movimientos extraños.
Los investigadores buscan determinar cómo ocurrió el crimen, cuál fue el móvil y si hubo más personas involucradas. Los informes forenses y periciales serán claves para definir la futura acusación y para conocer con precisión cómo fueron las últimas horas de la adolescente.