Santiago del Estero volvió a quedar posicionada entre los distritos más perjudicados por el ajuste en las transferencias discrecionales ejecutado por el Gobierno nacional. Durante el mes de julio, la provincia percibió menos del 0,3% del total de los fondos no automáticos distribuidos en todo el país, situándose en el extremo inferior de la nómina junto con La Rioja y San Juan.

Según los datos de ejecución presupuestaria, los envíos no automáticos a las provincias registraron una contracción real interanual del 68,6% durante julio, alcanzando el piso histórico más bajo para ese mes desde el año 2005. En el acumulado de los primeros siete meses de 2024, la reducción real ya alcanza el 62,8%. Asimismo, en la comparación del período de enero a julio frente al mismo ciclo de 2023, la retracción real de estas partidas asciende al 83,2%, con un acumulado total de $738.201 millones.
Durante el séptimo mes del año, la Administración Central repartió una suma global de $98.611 millones por este concepto. El informe detalla que el 80% de los desembolsos se concentró en tres áreas específicas: el programa de Universalización de la Jornada Extendida totalizó $34.821 millones (35% del total); los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) sumaron $30.000 millones (30%), reactivándose tras dos meses sin actividad; y las transferencias a Cajas Previsionales Provinciales alcanzaron los $14.000 millones (14%).
La repartición geográfica mostró una fuerte disparidad en la asignación de los recursos. La provincia de Buenos Aires captó el 19,5% del total girado, con $19.181 millones destinados en su casi totalidad a programas educativos. En volumen de recepción le siguieron La Pampa con el 10,3% ($10.184 millones) y Santa Fe con el 10,2% ($10.099 millones).
En el polo opuesto, Santiago del Estero y las demás provincias ubicadas en el fondo de la tabla recibieron asignaciones individuales por debajo del 0,3% de la masa repartida. Esta marcada restricción de los giros discrecionales forma parte de la estrategia fiscal impulsada por la gestión del presidente Javier Milei para sostener el superávit operativo, consolidando un panorama complejo para la liquidez de las arcas subnacionales.















