Trabajadores universitarios e investigadores llevaron a cabo una jornada de lucha en las inmediaciones de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), en el marco de una medida de protesta que tuvo réplicas en distintos puntos del país. La jornada estuvo acompañada por un paro de actividades y diversas acciones colectivas en defensa de la universidad, la ciencia y la tecnología.
El reclamo se concentró principalmente en tres ejes fundamentales: el desmantelamiento de las estructuras de investigación, el desfinanciamiento del sector y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, factores que impactan directamente en la continuidad del sistema científico y tecnológico nacional.
Desde el sector explicaron que uno de los aspectos más graves es la reducción de personal en organismos emblemáticos como el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Al respecto, se enfatizó que se trata de especialistas con elevados niveles de formación que integran equipos de trabajo consolidados, cuya desarticulación deriva habitualmente en la migración de profesionales hacia el sector privado o hacia el exterior.
Asimismo, se advirtió que la pérdida de estos planteles calificados demanda décadas para volver a construirse, dado el extenso proceso de capacitación requerido. Como muestra de esta complejidad, se detalló que el ingreso formal a la carrera de investigador en el Conicet exige al menos ocho años de formación de posgrado, incluyendo la finalización de la carrera de grado, la obtención de becas y el desarrollo de un doctorado de cinco años de duración.
La manifestación buscó visibilizar la problemática que atraviesan los organismos científicos y las casas de altos estudios en todo el territorio, alertando sobre las consecuencias del nulo financiamiento para el desarrollo de investigaciones en la región y el país.














