A los cuarenta días de nacer, el santiagueño Samir Felipe Nader recibió en el Hospital Garrahan el diagnóstico de fibrosis quística. Lejos de detenerse ante una afección pulmonar crónica, el joven canalizó su vocación hacia el desarrollo tecnológico y la formación profesional.
Su vínculo con la tecnología comenzó a los 12 años, cuando empezó a reparar dispositivos en el garaje de su vivienda. Con el paso del tiempo, consolidó ese interés inicial: a los 17 años alquiló su primer local para poner en marcha su propia empresa, SNADER. En la actualidad, a sus 22 años, se desempeña como técnico especializado en dispositivos Apple e instructor en cursos de reparación, donde enseña microelectrónica y capacita a futuros técnicos del sector.
Toda esta trayectoria fue volcada en su libro titulado “La paradoja de lo diferente”, acompañado por el subtítulo “Construir con el aire justo”. En la obra, Samir relata su experiencia personal y el proceso de transformar una limitación biológica en una motivación para trazar un camino propio basado en el rigor, la disciplina y el trabajo continuo.
En sus reflexiones, el joven remarca el valor formativo de haber atravesado esta condición desde temprana edad, considerándola un elemento central en la construcción de su carácter y en la concreción de sus metas personales y profesionales.















