Central Córdoba sufrió una ajustada derrota por 1-0 ante Instituto de Córdoba en el Estadio Madre de Ciudades, en el marco de la quinta fecha de la competencia. El encuentro, de trámite cerrado y con escasas ocasiones de peligro, se definió en los instantes finales y significó el corte de la racha de dos triunfos consecutivos que arrastraba el conjunto santiagueño.

El único gol de la noche llegó a los 44 minutos del segundo tiempo por intermedio de Facundo Suárez, quien aprovechó una desatención en la defensa local para marcar el tanto que dejó al elenco cordobés, conducido por Flores, en lo más alto de la Zona A.
Durante la segunda mitad, el entrenador ferroviario Sebastián Domínguez movió el banco de suplentes e hizo ingresar a Sequeira e Iacobellis en busca de mayor profundidad y presencia ofensiva. No obstante, a Central Córdoba le costó generar situaciones claras en los últimos metros, mientras que Instituto se mantuvo ordenado y atento a responder de contraataque mediante aproximaciones de Matías Tissera.
Tras el partido, Sebastián Domínguez analizó el desempeño de sus dirigidos y consideró que el trámite no justificaba la caída: “Era un partido cerrado. Nosotros, con línea de tres y de cuatro, íbamos cambiando de acuerdo a si teníamos la pelota o no. Habíamos encontrado solidez ante este equipo que ataca muy directo y sentíamos que era un partido de cero a cero”.
El director técnico lamentó la acción aislada que sentenció el resultado y concluyó: “Sentimos que no fuimos superados por el rival en ningún momento y en una jugada puntual se terminan decidiendo los tres puntos. Estamos en una situación incómoda, con aspiraciones de más porque el equipo muestra síntomas de que puede estar mucho mejor, pero hay que ajustar estos detalles”.















