En el marco de la recta final del invierno, los registros sanitarios oficiales dieron cuenta de un impacto sin precedentes de las enfermedades respiratorias en Argentina. Durante el 2026, la influenza alcanzó el pico de contagios más elevado de la última década, impulsada principalmente por la predominancia de una nueva variante.
Se trata del subclado K del virus de la influenza A(H3N2), conocido coloquialmente como “súper gripe”. De acuerdo con los análisis realizados por el Instituto Malbrán, el 96 por ciento de las muestras secuenciadas en lo que va del año correspondieron a este nuevo subclado. Su rápida propagación se vio favorecida por tratarse de una cepa novedosa, ante la cual la población presentaba un menor nivel previo de anticuerpos.
En las primeras 30 semanas del año, el sistema de salud contabilizó un total de 790.523 casos de influenza en todo el territorio nacional. Esta cifra supera la marca previa registrada en 2025, cuando se habían alcanzado 788.328 notificaciones, y a la de 2024, período que completaba el podio con 779.592 infecciones en el mismo lapso.
Un dato relevante del balance epidemiológico indica que los niños menores de 10 años concentraron casi la mitad de los contagios totales. Asimismo, el comportamiento temporal del virus mostró un inicio adelantado con incrementos desde la semana 10 y su mayor pico de detecciones entre las semanas 21 y 22.













