El piloto argentino Franco Colapinto completó una compleja jornada en el Gran Premio de Países Bajos de Fórmula 1 al finalizar en el 14° puesto, condicionado por una sanción de drive-through que alteró el desarrollo de su carrera en el circuito de Zandvoort.

Al mando de su Alpine, el corredor oriundo de Pilar había tenido un inicio prometedor: avanzó posiciones desde la largada hasta situarse en el décimo lugar y meterse en la disputa dentro de la zona de puntos. Sin embargo, la prueba se vio alterada en la primera vuelta por un fuerte choque de Max Verstappen.

Durante esa circunstancia y bajo régimen de doble bandera amarilla, Colapinto se encontraba en plena disputa de posición con Yuki Tsunoda. Al encontrarse con restos del monoplaza accidentado y un neumático suelto en pista, ambos pilotos realizaron maniobras evasivas hacia la izquierda para esquivar el peligro. No obstante, las autoridades deportivas determinaron que el argentino cometió una infracción reglamentaria al sobrepasar o intentar superar al piloto japonés en un sector prohibido.

En la novena vuelta, los comisarios aplicaron a Colapinto una penalización de drive-through —obligándolo a transitar la calle de boxes a velocidad reducida sin detenerse— y le sumaron dos puntos de penalización en su superlicencia, alcanzando un acumulado de tres sobre los doce permitidos. Los comisarios explicaron que la sanción habitual para esa falta es de diez segundos de stop and go, pero optaron por una medida menor debido a la cantidad de restos presentes en la pista.
El castigo relegó al piloto al fondo del pelotón y complicó sus posibilidades de sumar. Tras la competencia y mediante comunicaciones por radio con su ingeniero Stuart Barlow, Colapinto expresó su disconformidad con el fallo, al considerarlo extremadamente duro y falto de criterio dadas las condiciones de riesgo en las que debió maniobrar para evitar un impacto.















