El Concejo Deliberante de la ciudad de Añatuya aprobó de forma unánime la Ordenanza N° 1.045/26, a través de la cual se declaró la Emergencia Sanitaria y Ambiental en todo el ejido municipal. La medida legislativa fue impulsada debido a la compleja situación que atraviesa el casco urbano de la ciudad cabecera del departamento General Taboada.
El fundamento principal de la normativa radica en el problema histórico de las napas freáticas, una problemática que se ha visto agravada recientemente por las copiosas precipitaciones y por constantes derrames de agua potable provocados por roturas en las cañerías de distribución.
Este escenario genera múltiples riesgos en el plano sanitario, urbano y ambiental. Por un lado, la acumulación permanente de agua en calles y avenidas causa baches y severos daños en el pavimento, lo que incrementa el riesgo de accidentes de tránsito, especialmente para los conductores de motovehículos. Asimismo, se advirtió sobre el impacto del tránsito pesado, dado que camiones de más de 40 toneladas circulan por las avenidas principales a pesar de que la ciudad cuenta con una avenida de circunvalación.
En cuanto a la salud pública, la suba de las napas y los estancamientos de agua en calzadas y veredas no solo entorpecen la circulación diaria de los vecinos, sino que elevan la vulnerabilidad sanitaria de toda la comunidad.
Frente a este contexto, el cuerpo deliberativo resolvió remitir la ordenanza al Poder Ejecutivo Provincial con el objetivo de coordinar y ejecutar medidas urgentes para solucionar las fallas en el sistema de distribución de agua potable. Al mismo tiempo, se convocó al Ejecutivo Municipal y a los diversos bloques políticos a trabajar de manera mancomunada para responder a la contingencia.













