La reciente muerte de Eduardo “El Polaco” Groh Riemersma generó una profunda conmoción en toda la provincia de Santiago del Estero. En medio del dolor de la comunidad, trascendió uno de los proyectos más trascendentales que el proteccionista y fundador del refugio El Montecito de los Canichones planeaba concretar a futuro: la apertura de un hospital veterinario público para el año 2028.

La iniciativa se dio a conocer a través de mensajes privados de WhatsApp compartidos en redes sociales por la usuaria Sofía Bogado. En esas conversaciones previas a su fallecimiento, Riemersma delineaba la creación de un centro estatal de atención que garantizara asistencia médica profesional a los animales pertenecientes a familias de escasos recursos, complementado con políticas permanentes e intensivas de castración masiva para frenar la superpoblación y el abandono en las calles.

En dichos mensajes, el rescatista reflexionaba sobre el impacto de sus más de dos décadas de labor comunitaria: tras 21 años dedicados al proteccionismo, contabilizaba el paso de cerca de 25.000 perros bajo su cuidado y la atención sostenida de más de 800 animales en su refugio, destacando su intervención en zonas vulnerables donde habitualmente no llegaba la asistencia.

Ante la partida de una de las figuras más emblemáticas del rescate animal en la región, diversos sectores y allegados impulsan la causa para que su proyecto no quede inconcluso, planteando la necesidad de unir esfuerzos y promoviendo la propuesta de que el futuro hospital público veterinario lleve el nombre de Eduardo “Polaco” Riemersma en homenaje a su legado.













