La Justicia santiagueña define el futuro procesal de Ramiro Petros, quien permanece detenido desde enero pasado y se encuentra investigado por presuntas estafas millonarias vinculadas a la compraventa de vehículos y la emisión de cheques sin fondos.
La audiencia, convocada a partir de las 8.30, está a cargo del juez de Control y Garantías, Héctor Salomón. En el recinto se presentan la fiscal Luciana Jacobo y el abogado defensor César Turk, en un debate que se prevé extenso y que cuenta con la presencia del imputado.

El eje de la discusión se centra en la continuidad de la medida cautelar. La defensa técnica de Petros solicitó formalmente el cese de la prisión preventiva bajo el argumento de que los plazos legales ya se encuentran vencidos. En su planteo, el letrado sostiene que el acusado puede afrontar el proceso judicial en libertad sin riesgo de entorpecimiento y ofreció la sujeción a las condiciones que imponga el magistrado, incluyendo la alternativa de colocación de una tobillera electrónica.
Por su parte, el Ministerio Público Fiscal impulsa una prórroga de la prisión preventiva, fundamentando que la investigación preparatoria por las denuncias acumuladas —donde diversos damnificados reclaman sumas millonarias— aún continúa en pleno desarrollo.
Petros fue arrestado inicialmente en Buenos Aires tras arribar desde Estados Unidos y luego trasladado a Santiago del Estero. En mayo pasado, el juez Salomón había ratificado la preventiva otorgándole el beneficio de prisión domiciliaria en un departamento ubicado en la intersección de Belgrano y Rivadavia, perteneciente a su pareja, Moira Curi. No obstante, a raíz de un incendio ocurrido en dicho inmueble durante el mes de julio, el beneficio fue revocado y el acusado fue derivado primero a la Seccional Primera y posteriormente al Centro Único de Detenidos, donde permanece alojado a la espera de la resolución judicial.















