La aparición de una propuesta de inversión denominada GSFAR encendió señales de alarma y cautela en Santiago del Estero y la región. Su actividad habría comenzado hace pocas semanas y ya genera preocupación en la comunidad local.
La difusión de la plataforma se realiza principalmente a través de grupos cerrados de WhatsApp y Telegram, espacios donde se comparten planes de inversión y códigos para sumar a nuevos integrantes. Aunque algunos participantes afirman estar cobrando dinero, esto no garantiza la legitimidad del esquema, dado que en las estructuras tipo Ponzi los primeros participantes suelen recibir pagos con el fin de generar confianza y captar más aportantes.
La advertencia trascendió los límites provinciales y motivó llamados a la precaución en distritos vecinos. Entre los principales motivos de duda se encuentra la falta de datos verificables sobre quiénes administran la aplicación y cuál es su situación ante los organismos regulatorios correspondientes.
Ante este panorama, se recomienda que, antes de realizar cualquier transferencia de dinero, los interesados comprueben quién está a cargo de la plataforma y si cuenta con la debida autorización oficial para ofrecer inversiones. La memoria del reciente caso PETA continúa presente entre los santiagueños, lo que refuerza la cautela ante nuevas promesas de ganancias rápidas.















