La causa por el crimen de Camila Emilce Barrera ingresó en su etapa decisiva luego de que el juez de Control y Garantías de Choya y Guasayán, Guillermo Paradelo, dispusiera la elevación a juicio oral de la investigación que tiene como único imputado a Raúl Eduardo Pallares, empleado municipal acusado del delito de homicidio simple.
La medida fue resuelta tras la solicitud de la fiscal Natalia Simoes, quien dio por concluida la etapa de investigación preparatoria tras incorporar diversas pruebas periciales, testimoniales y tecnológicas que comprometen al acusado.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el hecho se produjo en horario nocturno tras un contacto previo acordado a través de la red social Facebook. La víctima subió al vehículo de Pallares, cuyo trayecto hacia el sector donde luego fue encontrado el cuerpo quedó acreditado mediante el registro de tres cámaras de seguridad y los reportes de impacto en las antenas de telefonía celular.

El cadáver de la joven fue hallado a la vera de la Ruta Nacional Nº 157 por un vecino de la zona. Según las pericias y elementos incorporados a la causa, la víctima presentaba golpes en el rostro y signos de asfixia provocados presuntamente con la correa de un llavero antes de ser abandonada en el lugar.
Entre las principales evidencias que fundamentaron el requerimiento fiscal se destaca un allanamiento concretado en la vivienda del imputado. En dicha propiedad, los investigadores secuestraron, dentro de un ropero ubicado en un depósito, prendas de vestir con manchas de sangre pertenecientes a la víctima y un teléfono celular de una amiga de apellido Ibáñez, el cual la joven llevaba consigo al momento del hecho.
Concluida la instrucción judicial, el juez Paradelo dio curso al debate oral, instancia en la que Pallares contará con la defensa técnica del abogado Miguel Ángel Torres para definir su situación procesal ante los tribunales provinciales.















