La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó una jornada de protesta con cese de actividades que alcanzará a todas las dependencias del PAMI en el país, sumada a una concentración este martes a las 13 frente a la sede central del organismo, ubicada en la avenida Corrientes 655 en la Ciudad de Buenos Aires. La medida gremial tiene como eje la denuncia de fallas en las prestaciones y lo que definen como un vaciamiento de la obra social.
De acuerdo con lo señalado por la entidad sindical, el PAMI atraviesa un estado crítico derivado de diversos factores. Entre ellos, mencionaron una deuda acumulada con prestadores que supera los $500.000 millones, lo que impacta directamente en las dificultades para asegurar la cobertura médica y la entrega de medicamentos a sus más de cinco millones de afiliados. En el plano laboral, denunciaron que los haberes de los trabajadores de la institución se encuentran congelados y por debajo de la canasta básica.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, quien además es empleado del organismo, expresó: “Más de cinco millones de jubilados son víctimas y rehenes de quienes están haciendo negocios a costa de su salud”. Asimismo, el dirigente advirtió sobre un desmantelamiento sin precedentes y sostuvo que, de acuerdo con estimaciones del sindicato, la carencia de prestaciones y medicamentos provocó 45.000 fallecimientos por encima del promedio entre los adultos mayores en los últimos dos años.
Desde el gremio indicaron también que la crisis económica de la obra social se profundizó a partir de la eliminación del Impuesto PAIS, gravamen que aportaba fondos a la institución. Según las cifras de ATE, de los $2,8 billones que correspondían por esa vía de recaudación, el Tesoro Nacional compensó únicamente $0,9 billones hasta julio. El reclamo se da en un contexto que coincide con cambios en la conducción de la entidad.















