Una marcada preocupación atraviesa a comunidades educativas de Santiago del Estero ante la concurrencia de graves episodios de acoso, violencia física e intimidación entre estudiantes, que derivaron en denuncias policiales y la apertura de causas en la Justicia ordinaria.
Uno de los hechos de mayor conmoción se registró en el barrio Villa del Carmen, donde una madre denunció que su hijo de 9 años, alumno de cuarto grado, fue interceptado a la salida de los sanitarios de la escuela por tres alumnos de entre 10 y 12 años. Según la presentación en la Comisaría Comunitaria N° 19 de la Mujer y la Familia, los agresores sujetaron al menor por la espalda y profirieron aberrantes intimidaciones verbales de contenido sexual que sembraron el pánico en la víctima. El niño logró zafarse y pedir ayuda a una docente, aunque luego continuó recibiendo burlas de otros pares. La investigación penal se encuentra a cargo de la fiscal Eugenia Callegari, quien dispuso las primeras actuaciones para coordinar medidas con el establecimiento.

En el interior provincial, la Escuela N° 474 Divino Niño Jesús, de la localidad de Las Tijanas, departamento Moreno, fue escenario de un violento episodio contra un alumno de 7 años que cursa el segundo grado. La madre del menor radicó una denuncia policial tras retirar a su hijo con el guardapolvo ensangrentado y lesiones en los labios, producto de una golpiza efectuada por un grupo de compañeros. De acuerdo con lo expuesto, el niño venía padeciendo hostigamiento reiterado, situación que se agravó drásticamente durante la jornada lectiva hasta que una docente intervino para frenar el ataque.
Asimismo, en la ciudad de Quimilí, también en el departamento Moreno, la madre de una alumna de 12 años visibilizó una prolongada situación de hostigamiento motivada por la apariencia y vestimenta de la menor. La situación derivó en una severa crisis emocional de la adolescente, lo que motivó reuniones directas entre directivos de la institución y los progenitores de los involucrados para frenar el acoso.

A estos sucesos se suman instancias canalizadas en fueros judiciales de la Capital. En un establecimiento educativo céntrico, la familia de una niña de 11 años recurrió al Juzgado Civil N° 3 a través de una acción de amparo, representada por el abogado Gustavo Cabañas, debido a reiterados episodios de bullying iniciados en 2022 vinculados a comentarios sobre su aspecto físico y orientación sexual, los cuales provocaron cuadros de ansiedad y la negativa de la menor a continuar asistiendo a clases.
Por último, en otro colegio del barrio Centro capitalino, la Unidad Fiscal inició actuaciones por presunta violencia institucional luego de que una madre denunciara a docentes por maltratos verbales hacia su hija de 12 años, a quien retiraron de la institución tras recibir expresiones descalificadoras en horario de clase. Las diversas situaciones mantienen en alerta a directivos, equipos de orientación y familias en toda la región.















