Incertidumbre en Santiago del Estero por la repentina caída de la plataforma de inversión GSFAR

Cientos de inversores santiagueños quedaron sin acceso a sus fondos tras el colapso repentino del sitio web de GSFAR y la desaparición de sus asesores. El caso reaviva la preocupación en la región ante esquemas de ganancias extraordinarias.

Pantalla con error técnico del sitio web de la plataforma financiera GSFAR tras salir de servicio

La incertidumbre y la preocupación se extendieron en Santiago del Estero y en otras provincias tras la repentina interrupción del funcionamiento de GSFAR (Gensolar Finanzas AR), una plataforma digital que prometía significativos rendimientos económicos y que en las últimas horas dejó a cientos de usuarios imposibilitados de ingresar a sus cuentas o retirar su dinero.

El problema comenzó un lunes alrededor de las 21 horas, momento en que el sistema quedó fuera de servicio y surgieron los primeros reclamos. De manera paralela, los asesores y supuestos representantes que atendían dudas y gestionaban consultas a través de WhatsApp dejaron de responder mensajes. Al intentar ingresar a la dirección web gsfar.com, los usuarios se encuentran con una pantalla en blanco que arroja el error de dominio “DNS_PROBE_FINISHED_NXDOMAIN”.

Intercambios y reclamos en canales de mensajería sobre los fondos retenidos en GSFAR

El funcionamiento de GSFAR se sostenía primordialmente mediante recomendaciones entre familiares, allegados y cadenas de contactos. La propuesta captaba usuarios con promesas de altos márgenes de ganancia en períodos muy breves, ofreciendo en algunas modalidades la opción de duplicar el capital en un lapso estimado de diez días. Para el retiro de dinero, el sistema contemplaba ciertas pautas, entre ellas una comisión del 20% y franjas horarias específicas para tramitar las extracciones.

El mecanismo incentivaba fuertemente la reinversión de los saldos que figuraban en pantalla para acrecentar el capital teórico. Uno de los testimonios sobre la dinámica del sistema corresponde a Matías Pinto, un vecino de la localidad de Beltrán, quien relató haber ingresado inicialmente con $10.000, el monto mínimo exigido para comenzar. Luego de un período de prueba de diez días, retiró sus fondos y prefirió no continuar operando ante la desconfianza que le generaba el esquema, del cual se apartó unas tres semanas antes de la caída. Según explicó, conoció casos de personas que continuaron reinvirtiendo hasta acumular saldos registrados de entre 13 y 20 millones de pesos.

Esquema de inversiones que prometía duplicar depósitos en plazos de diez días

La situación trajo a la memoria inmediata el antecedente de PETA, plataforma que colapsó en 2024 en territorio provincial tras una rápida propagación por redes sociales y aplicaciones de mensajería.

Frente al cese operativo de GSFAR, los damnificados comenzaron a agruparse en redes sociales para coordinar acciones y evaluar presentaciones judiciales. Hasta el momento no existe una determinación judicial formal que califique la actividad de la empresa como una estafa, por lo que las denuncias que se formalicen ante la Justicia resultarán determinantes para esclarecer el destino de los fondos captados.

About the Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *