La causa judicial que investiga el presunto abuso sexual en perjuicio de un niño de 8 años en Las Termas de Río Hondo sumó importantes procedimientos ordenados por el juez de Control y Garantías, Diego Martín Vittar, a requerimiento de la fiscal Daiana Pérez Vicens. En el marco de allanamientos simultáneos, las autoridades concretaron la detención de tres integrantes del entorno familiar directo de la víctima y de un hombre apuntado como el presunto autor material de los hechos.
Uno de los operativos tuvo lugar en el inmueble materno ubicado en calle Laprida al 100, casi 25 de Mayo. En ese lugar fueron apresadas Olga Vanesa Jiménez (41), madre del menor; Mariela Roxana Jiménez (43), tía materna; y Petrona Olga Coronel (77), abuela materna. La madre y la tía fueron alojadas en dependencias de la Comisaría de la Mujer y la Familia de la Departamental 6, mientras que para la abuela se dispuso arresto domiciliario en atención a su avanzada edad. De acuerdo con la hipótesis fiscal, las mujeres habrían conocido la situación o facilitado las circunstancias en las que se produjeron los ultrajes dentro del ámbito de convivencia.

De forma paralela, las fuerzas policiales allanaron una propiedad sobre la avenida San Martín al 1.200, entre 9 de Julio y Maipú, donde detuvieron a Pedro Cardozo. Según la pesquisa, el menor habría señalado ese inmueble durante su entrevista en Cámara Gesell, refiriendo agresiones ocurridas en el marco de una fiesta de cumpleaños. El sospechoso, quien residía allí junto a su grupo familiar, quedó alojado en la Alcaidía de la Departamental 6. Durante las inspecciones, personal especializado de la División Trata de Personas y de la Dirección General de Investigaciones incautó teléfonos celulares, equipos tecnológicos y prendas de vestir para someterlos a pericias.
Estas medidas se dieron poco después de novedades en el expediente paralelo que involucraba al padre de la víctima, quien en julio radicó la denuncia penal y trasladó al niño a Buenos Aires para ser internado en el Hospital Garrahan. El progenitor había permanecido privado de su libertad imputado por presunta obstrucción a la Justicia y ocultamiento al no presentar al menor a una citación previa. No obstante, el juez Vittar resolvió otorgarle la excarcelación por considerar inexistentes los riesgos procesales, estableciendo pautas de conducta mientras se completan las evaluaciones psicológicas ordenadas en el proceso.















