La comunidad diocesana de Añatuya llevó adelante una serie de celebraciones para conmemorar el 65° aniversario de la creación de la Diócesis, una institución estrechamente ligada a la historia pastoral, social y comunitaria de una extensa región del interior santiagueño.
El programa de actividades comenzó sobre la avenida San Martín con la bendición e inauguración de nuevas figuras en el denominado Paseo de la Fe. La ceremonia estuvo encabezada por el obispo de Añatuya, monseñor José Luis Corral, quien bendijo las representaciones de monseñor Jorge Gottau —primer obispo de la jurisdicción y Siervo de Dios—, la Cruz de Matará y Nuestra Señora de Huachana. La actividad convocó a fieles, delegaciones escolares e instituciones, y contó con el acompañamiento de autoridades municipales, miembros del Concejo Deliberante y la diputada provincial Eugenia Copede, además de interpretaciones musicales a cargo de alumnos del Colegio San Alfonso Vigoni y la Banda de Música.
Posteriormente, las delegaciones se trasladaron a la parroquia San José, donde se desarrolló un espacio de memoria con testimonios, videos y exposiciones sobre el recorrido y las personas que formaron parte de estas seis décadas y media de historia diocesana. Por la tarde, el itinerario continuó en la parroquia Mailín Brochero con una instancia comunitaria de oración y adoración eucarística.
El momento culminante de los festejos tuvo lugar en la Iglesia Catedral con la celebración de la Eucaristía de acción de gracias. La misa fue presidida por el cardenal Vicente Bokalic, arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, y concelebrada por sacerdotes de la Diócesis y religiosos visitantes, ante una marcada concurrencia de fieles locales y de delegaciones del interior.
Bajo el lema «Somos comunidad que nace del Bautismo y crece con la misión», el cardenal Bokalic convocó en su homilía a realizar una memoria agradecida y esperanzada, instando a la comunidad a proyectarse al futuro y a sostener el compromiso pastoral, con especial énfasis en la cercanía hacia los sectores más postergados y necesitados.
Las celebraciones por el aniversario diocesano incluyeron además otros hitos previos en la Catedral, entre ellos el reconocimiento por las bodas de plata sacerdotales de los presbíteros Ezequiel Ruiz y Hugo Sánchez al cumplirse 25 años de ministerio, en una ceremonia donde también quedó entronizada una imagen de Nuestra Señora del Valle.















