Siete efectivos de la Policía Federal con asiento en Tucumán y dos civiles fueron detenidos en la madrugada de ayer en el departamento Pellegrini, en el marco de un procedimiento en el que se secuestraron más de $8.000.000. Las detenciones fueron el resultado de una investigación de ocho meses que desarticuló una organización que cobraba coimas a tours de compras para permitir el paso de mercadería de contrabando.

Los allanamientos fueron solicitados por el fiscal federal Pedro Simón, ordenados por el juez Sebastián Argibay y ejecutados por personal de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Santiago del Estero” de Gendarmería Nacional. El operativo, denominado “Operación Prisma”, se concentró en un puesto de control ubicado en el paraje 7 de Abril, sobre la ruta nacional 34, en cercanías de Rapelli.
Según fuentes de la investigación, a partir de intervenciones telefónicas realizadas durante ocho meses por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), se estableció que colectivos de tours de compras pagaban dinero en efectivo a efectivos policiales para asegurar el paso de mercadería sin control, en trayectos que unían Orán (Salta) con la ciudad de Buenos Aires.
Con esos elementos, Gendarmería solicitó dinero al Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de la ministra Alejandra Monteoliva, para implementar técnicas especiales de investigación que incluyeron la entrega controlada de dinero previamente marcado. Agentes encubiertos de la AFI llegaron al puesto de control y entregaron las sumas a los policías involucrados, quienes desconocían que eran vigilados por la inteligencia de la Gendarmería Nacional de Buenos Aires y Santiago del Estero. Según los investigadores, en al menos cuatro oportunidades se registraron pedidos de dinero a tours de compras en la ruta.