Uno de los propietarios de Fürth Automotores declaró ayer ante los fiscales que investigan el presunto millonario desfalco en la concesionaria y adelantó que la empresa pondrá en marcha una auditoría a cargo de un especialista proveniente de Buenos Aires, con el objetivo de colaborar en el esclarecimiento del caso.

Durante una extensa declaración, el representante de la empresa damnificada, ubicada en Libertad al 700, brindó detalles sobre el circuito interno y el andamiaje comercial de la firma. De acuerdo con la información incorporada a la investigación, para los directivos de la firma el perjuicio económico superaría ampliamente los $300 millones, cifra que, por el momento, se atribuye de manera preliminar al jefe de Ventas, Matías Llado, quien permanece bajo investigación.
La investigación comenzó a tomar estado público el 15 de julio, aunque en el ámbito automotor santiagueño ya circulaban versiones sobre presuntas irregularidades. Ese día, el gerente general Gerardo Caro concluyó un sumario interno motivado por un supuesto ‘estrés financiero’ atribuido inicialmente a la caída de las ventas. Posteriormente, la empresa resolvió despedir a dos empleadas y al propio Llado.
En paralelo, el abogado Miguel Torres, defensor de Llado, solicitó la eximición de prisión, pedido que fue desestimado por la jueza de Control y Garantías, Carolina Salas. El fiscal Diego Cortés adelantó que se vienen más imputaciones y procedimientos.
En ese contexto, se anunció la realización de una ambiciosa auditoría. Según se indicó, existiría una disparidad entre las 700 unidades que figuran en el sistema y el stock genuino. Para expertos en Delitos Económicos, el total del desfalco sería muchísimo mayor a los $300 millones estimados, teniendo en cuenta los años que llevaría el supuesto modus operandi.