Una comerciante de 45 años, propietaria de una panadería familiar en Colonia Alpina, fue víctima de una ciberestafa que le causó una pérdida de más de $2.100.000 pesos. El caso comenzó cuando un supuesto cliente realizó un pedido de panificados por $48.000 y envió por WhatsApp una captura falsa de una transferencia de $4.800.000. Al advertir el error, la víctima fue contactada por supuestos operadores de ‘atención al cliente’ que la convencieron de realizar un préstamo de $2.100.000 para ‘devolver’ el dinero excedente. A pesar de alertas de la aplicación, la mujer transfirió los fondos a cuentas indicadas por los estafadores, primero a la cuenta de su hija y luego a otras. La estafa fue descubierta tras la finalización de las transferencias, cuando los delincuentes cortegaron toda comunicación. La Fiscalía de Añatuya y la Policía investigan para identificar a los responsables y rastrear las cuentas involucradas. La comunidad de Colonia Alpina ha reaccionado con alarma, reafirmando la necesidad de precaución frente a estafas digitales.