Desde este sábado 1 de agosto regirá en todo el país una actualización parcial de los impuestos que gravan a los combustibles líquidos, dispuesta mediante el Decreto 693 publicado el viernes en el Boletín Oficial. La medida implica un incremento promedio del 0,5% en los precios de naftas y gasoil, mientras que la mayor parte de la suba pendiente fue diferida nuevamente para el 1 de septiembre.

Según los valores de referencia relevados por el sector, la nafta súper pasaría de $2.047 a $2.058 por litro (un alza de unos $11), mientras que el gasoil subiría de $2.106 a $2.120 (aproximadamente $14 más por litro). Estas cifras son orientativas, ya que el impacto final en cada surtidor puede variar.
El Ejecutivo fundamentó la decisión en la necesidad de “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, manteniendo el esquema de aumentos graduales aplicado en los últimos meses. En julio ya se había postergado una actualización similar.
Lo que queda pendiente —el remanente de 2024 y los tres primeros trimestres de 2025— volverá a analizarse a partir de septiembre.
Para los conductores de Termas de Río Hondo y la región, conviene tener en cuenta que YPF adoptó hace un año un sistema de precios dinámicos, con valores que fluctúan según la zona, la demanda y las franjas horarias. Por eso, los precios reales en las estaciones de servicio locales pueden diferir de los promedios nacionales. La actualización impositiva de este sábado se suma a esa dinámica de precios variables.















