El invierno se tomó un descanso el viernes 31 de julio en Santiago del Estero, cuando la capital provincial experimentó una tarde con temperaturas poco habituales para la época. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), alrededor de las 16 la temperatura alcanzó los 31,8°C, mientras que la sensación térmica trepó hasta los 33,8°C, rozando los 34 grados.

A esa hora, el cielo se presentaba ligeramente nublado, con una humedad del 49%, vientos del sector norte a 21 kilómetros por hora y una visibilidad de 10 kilómetros. Estos valores ubicaron a Santiago del Estero en el tercer puesto del ranking nacional de las ciudades más calurosas de la Argentina.
El SMN había pronosticado para ese día una máxima de 30°C, pero los registros de la tarde superaron esa previsión. Hacia la noche se anticipaban chaparrones aislados, con una probabilidad de precipitaciones de entre el 10% y el 40%, y una temperatura cercana a los 23°C.
De cara al fin de semana, el organismo nacional anticipa un cambio en las condiciones. Para el sábado se espera una mínima de 16°C y una máxima de 21°C, mientras que el domingo las temperaturas oscilarán entre los 14°C y los 24°C, marcando el regreso de un ambiente más acorde a la estación invernal.
El inicio de la próxima semana continuará con condiciones estables: el lunes y martes se prevén máximas de 23°C, el miércoles ascenderá hasta los 26°C y el jueves volvería el calor, con una máxima estimada en 30°C.















