El Niño se intensifica: qué puede pasar en Santiago del Estero

La OMM confirmó que El Niño se fortalecerá entre agosto y octubre. En Argentina crece el riesgo de lluvias torrenciales, crecidas e inundaciones; Santiago del Estero podría tener una primavera más húmeda.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que el fenómeno de El Niño se fortalece de manera acelerada en el Pacífico y mantendrá su intensificación entre agosto y octubre, en un contexto de calentamiento global sin precedentes. Para la Argentina, esto se traduce en un aumento drástico de las probabilidades de lluvias torrenciales, crecidas e inundaciones.

Los principales organismos meteorológicos del mundo coinciden en que este episodio podría convertirse en uno de los más intensos de las últimas décadas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que el sistema El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) ya se encuentra en fase cálida y que existe una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno continúe durante el trimestre julio-agosto-septiembre.

Celeste Saulo, secretaria general de la OMM y exdirectora del SMN, explicó que el contexto actual es inédito: “El desarrollo de este El Niño, en un contexto de calor oceánico sin precedentes y temperaturas en aumento, brinda a gobiernos y comunidades una ventana de oportunidad para anticipar riesgos y actuar antes de que se manifiesten los impactos”.

Los efectos previstos no serán uniformes. Según las proyecciones, el Litoral, la Cuenca del Plata y gran parte de la región centro registrarán acumulados de precipitaciones muy por encima de los niveles habituales, lo que eleva el riesgo de inundaciones. En cambio, la región de Cuyo podría recibir un marcado alivio frente a la prolongada sequía que atraviesa desde hace más de quince años.

En Santiago del Estero, aunque no figura entre las regiones donde hoy se proyectan los mayores excesos de lluvia, los especialistas recuerdan que El Niño modifica la circulación atmosférica a escala continental y puede favorecer períodos más húmedos que los habituales, especialmente durante la primavera. Por eso, el SMN recomienda seguir los pronósticos de corto y mediano plazo.

También se monitorea la evolución de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú, donde podrían registrarse crecidas si el patrón húmedo se consolida en los próximos meses. Los especialistas aclaran que no es posible anticipar cuántos milímetros lloverá en una ciudad determinada, aunque sí existe una mayor probabilidad de tormentas intensas, precipitaciones abundantes en pocas horas y episodios de granizo.

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