Los gremios docentes universitarios agrupados en la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), junto a sindicatos como FEDUBA, convocaron a un paro nacional de 48 horas para los días jueves 27 y viernes 28 de agosto. La protesta responde a la falta de financiamiento para las casas de altos estudios y al deterioro salarial que atraviesa el sector académico en todo el país.

El conflicto se enmarca en la disputa por la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, normativa ratificada por el Congreso de la Nación tras haber sido vetada por el Poder Ejecutivo. De acuerdo con las organizaciones gremiales, las universidades públicas no están recibiendo las transferencias de fondos correspondientes, a pesar de existir disposiciones judiciales que ordenan el cumplimiento de la ley, incluyendo una medida cautelar que quedó firme tras el rechazo de un recurso extraordinario del Gobierno por parte de la Corte Suprema el pasado 26 de junio de 2026.

La falta de envío de partidas presupuestarias impacta de forma directa en el funcionamiento cotidiano de las instituciones, en los programas de becas estudiantiles y en las partidas para sueldos. En el aspecto salarial, los sindicatos denuncian que las últimas actualizaciones se otorgaron de manera unilateral y sin la apertura de una instancia formal de negociación paritaria, quedando los incrementos por debajo de la inflación acumulada.
Según estimaciones del sector sindical, los trabajadores universitarios sufrieron una pérdida cercana al 30% —aproximadamente un tercio— de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023. Por este motivo, señalan que se requiere un aumento superior al 50% sobre los haberes actuales para recomponer el nivel de compra. El retraso afecta tanto a las dedicaciones simples y semi-exclusivas como a los cargos de dedicación exclusiva, generando además preocupación por la permanencia de docentes e investigadores especializados en el sistema universitario público.















