La Santa Sede oficializó el programa del viaje apostólico que el papa León XIV realizará a la Argentina entre el domingo 8 y el miércoles 11 de noviembre, en lo que constituirá la primera visita de un pontífice al país desde la llegada de san Juan Pablo II en 1987. La gira sudamericana del Santo Padre comenzará el 6 de noviembre e incluirá también pasos por Uruguay y Perú.
Nacido en Chicago, Estados Unidos, y con nacionalidad peruana tras años de labor pastoral como misionero y obispo, León XIV arribará al Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires el domingo 8 a las 16:30, procedente de Montevideo. Su agenda inicial comprenderá un homenaje en el Monumento al General San Martín, la recepción oficial en la Casa Rosada y una audiencia con el presidente Javier Milei. Posteriormente, brindará un discurso ante autoridades y representantes de la sociedad civil en el Palacio Libertad.
El lunes 9 de noviembre, el pontífice visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione en Claypole para tomar contacto con trabajadores y personas con discapacidad. Más tarde, presidirá una misa multitudinaria en el Monumento a los Españoles, en Palermo, y encabezará encuentros con sectores laborales en la Universidad Católica Argentina y referentes interreligiosos en el Palacio San Martín. El recorrido en los días posteriores contempla actividades litúrgicas frente a la Basílica de Luján y celebraciones en la provincia de Córdoba.
Ante el anuncio, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) remarcó el carácter pastoral del viaje y solicitó que la figura del Papa no sea utilizada en clave partidaria. El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, advirtió que sería un error colocar al pontífice de uno u otro lado de la denominada grieta y llamó a que su mensaje sirva para reconstruir vínculos sociales. En sintonía, el cardenal Vicente Bokalic, arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, subrayó la fuerte dimensión social y pastoral de la visita, con especial énfasis en la defensa de la dignidad humana, la atención a los sectores más vulnerables y la preocupación por problemáticas como la falta de empleo y las adicciones juveniles.
En el plano logístico e institucional, el Gobierno nacional evalúa la implementación de feriados o asuetos específicos en las localidades donde se concentren las actividades, con el fin de equilibrar la movilización de fieles con las obligaciones laborales. La preparación de la visita incluye además un amplio despliegue de seguridad conjunto entre la Nación y las distintas jurisdicciones, al tiempo que ya se evidencia un incremento en las consultas y reservas de pasajes y hospedajes hacia las sedes donde estará presente el Pontífice.















