El Gobierno de la Provincia continúa con un importante despliegue de maquinarias de gran porte para llevar adelante tareas de mantenimiento y prevención en el cauce del río Dulce, en el tramo que conecta las ciudades de Santiago del Estero y La Banda. La intervención tiene como propósito central reforzar las defensas costeras y evitar posibles desbordes en las poblaciones ribereñas, frente a las previsiones meteorológicas de intensas precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño durante la próxima temporada de verano.
Las labores, que comenzaron hace dos meses por disposición del gobernador Elías Suárez, forman parte de un esquema estratégico que abarca puntos clave de las cuencas Salí-Dulce y Salado-Juramento. El objetivo técnico del plan es asegurar una circulación eficiente de la masa hídrica para minimizar los efectos negativos en zonas habitadas y sectores dedicados a la producción.
Durante una recorrida por el sector intervenido, el subsecretario del Agua, Sergio Zaltz, detalló que los trabajos se concentran en restituir sectores de playa original y levantar montículos de contención para conducir el caudal de manera controlada. Según explicó el funcionario, el propósito es acompañar la dinámica natural del río mediante intervenciones puntuales que permitan encauzar los volúmenes de agua dentro de márgenes manejables para resguardar ambas márgenes.
Por su parte, el jefe de Guardavidas de Santiago del Estero, Martín Cabral, destacó la relevancia de estas acciones operativas, calificándolas de acertadas y necesarias para aportar previsibilidad y seguridad frente a eventuales aumentos extraordinarios en el caudal del río.















