El cierre de las vacaciones de invierno dejó una postal particular para el sector turístico de Santiago del Estero. Si bien los niveles de ocupación en Las Termas de Río Hondo y la ciudad Capital lograron mantenerse en parámetros parecidos a los de temporadas anteriores, detrás de las cifras se consolidó un fenómeno que genera preocupación en el sector: el turista gasta menos, permanece menos días y controla de manera más estricta su presupuesto.
Así lo analizó el subsecretario de Turismo de la Provincia, Nelson Bravo, al realizar un balance de lo ocurrido durante el receso invernal. El funcionario resumió la situación señalando que, aunque la ocupación fue similar a la de años anteriores, se sintió mucho la baja en el consumo por parte de los visitantes.
De acuerdo con lo explicado por Bravo, este comportamiento fue advertido por los sectores hotelero y gastronómico durante la temporada y responde a una realidad que afecta al turismo argentino en general. En ese sentido, detalló que el visitante cuida su bolsillo, evita realizar ciertos gastos o, si destina dinero a unas actividades, ya no le alcanza para otras.
Asimismo, las transformaciones en los hábitos de viaje afectaron la duración de las estadías, que tienden a ser más cortas y, en diversos casos, con una menor cantidad de integrantes por grupo familiar, cambios directamente vinculados a las posibilidades económicas actuales. Bravo remarcó además que el mercado es cada vez más chico y la competencia más fuerte, en un escenario donde el turismo ha dejado de ser prioritario para muchos argentinos.















