El mal estado del campo de juego de La Bombonera encendió las alarmas en Boca y la dirigencia comenzó a evaluar la posibilidad de cambiar de escenario para el próximo compromiso frente a Estudiantes de La Plata, programado para el miércoles venidero.

La preocupación surgió luego de las dificultades que mostró el terreno durante el partido de ida ante O’Higgins por la Copa Sudamericana, donde el césped presentó sectores deteriorados que afectaron el desarrollo del juego. Los principales inconvenientes se observaron en la zona ubicada junto a los palcos y los bancos de suplentes, que recibe menos luz solar y requiere un tratamiento más exigente.
Durante el receso por el Mundial, Boca realizó trabajos de mantenimiento con maquinaria pesada para mejorar el suelo antes de avanzar con la resiembra. Sin embargo, el campo todavía no logró recuperarse completamente. En el encuentro ante O’Higgins quedaron expuestas las diferencias de color y las irregularidades del terreno, con pozos y desniveles que dificultaron la conducción de la pelota y los pases al ras.

Por el momento, no existe una decisión definitiva ni un estadio alternativo elegido, aunque la alternativa está sobre la mesa y deberá resolverse en los próximos días debido a la cercanía del encuentro. En caso de confirmar el cambio de sede, Boca deberá anunciar rápidamente cuál será el estadio elegido.
La última vez que el equipo de la Ribera tuvo que jugar fuera de su casa ocurrió en febrero de 2024, cuando recibió a Sarmiento en el Nuevo Gasómetro por una situación similar relacionada con el estado del campo de juego.