La visita del presidente Javier Milei a San Pablo, realizada el 25 de julio para apoyar a un candidato presidencial opositor, desató una crisis diplomática sin precedentes con Brasil, principal socio comercial de la Argentina. Durante el acto, Milei profirió insultos y descalificaciones públicas contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, su gobierno y el Poder Judicial brasileño.
La gravedad del episodio motivó una respuesta inmediata de Brasilia: el embajador argentino en Brasil, Julio Bitelli, fue llamado a consultas y viajó a su país el 26 de julio. Según diplomáticos en funciones y retirados, exfuncionarios y expertos en relaciones internacionales de ambas naciones, se trata de la mayor crisis bilateral del último medio siglo.
La medida adoptada por el gobierno brasileño refleja la seriedad con la que fue considerado el despliegue de agravios por parte del mandatario argentino, lo que coloca a la relación bilateral en un escenario de máxima tensión.