El cielo argentino ofrecerá un destacado espectáculo astronómico hacia finales de este mes. Entre la noche del jueves 27 y las primeras horas del viernes 28 de agosto de 2026, el país será testigo de un eclipse lunar parcial profundo, evento que se produce cuando la Tierra se interpone directamente entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre el satélite natural.

De acuerdo con los datos técnicos, el fenómeno comenzará a desarrollarse a las 22:24 del jueves con la fase penumbral. Posteriormente, a las 23:34, se iniciará la etapa parcial, momento en que la sombra terrestre avanzará sobre la superficie de la Luna. El punto cúlmine se registrará alrededor de la 1:13 de la madrugada del viernes 28, instante en el que la cobertura alcanzará entre el 93% y el 96% del disco lunar, para luego concluir la fase parcial a las 2:52 y finalizar por completo a las 4:02.

Durante el momento de mayor ocultamiento, el satélite adquirirá tonalidades cobrizas y rojizas, efecto conocido popularmente como “Luna de sangre”. Esta coloración se genera debido a que parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre, la cual filtra y dispersa las ondas cortas (tonos azules) y permite que predominen los tonos rojos que se proyectan hacia la Luna.

Una de las ventajas centrales de este evento es su accesibilidad y seguridad. A diferencia de los eclipses solares, este suceso no requiere filtros especiales ni protección ocular de ningún tipo, por lo que puede contemplarse a simple vista desde patios, veredas y espacios abiertos. Especialistas señalan que, si bien se puede apreciar sin instrumental complejo, el uso de binoculares o telescopios básicos permite distinguir mayores detalles en los cráteres lunares.
La visibilidad estará garantizada en todo el territorio nacional, siempre y cuando las condiciones meteorológicas presenten un cielo despejado. Para optimizar la experiencia, se aconseja situarse en sectores con baja contaminación lumínica y con un horizonte libre de obstáculos.















