El árbitro esloveno Slavko Vincic anunció oficialmente su retiro del arbitraje profesional a los 46 años, exactamente una semana después de haber dirigido la final de la Copa del Mundo 2026 entre Argentina y España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. La decisión fue confirmada por la Federación Eslovena de Fútbol a través de un comunicado en el que destacó que el juez “puso fin oficialmente a su histórica carrera arbitral en la cima del mundo\).

Vincic, nacido en Maribor, se convirtió en el primer árbitro principal en la historia de Eslovenia en impartir justicia en una final mundialista. El partido definitorio terminó con victoria de España por 1-0 en tiempo suplementario y estuvo marcado por la tensión y el roce constante. Uno de los momentos más comentados fue la expulsión de Enzo Fernández al término de los 90 minutos reglamentarios, una acción que condicionó el desarrollo del alargue para el seleccionado dirigido por Lionel Scaloni.

Pese a las críticas y controversias generadas, especialmente entre los hinchas argentinos, la actuación de Vincic fue ampliamente valorada por la FIFA y por especialistas en arbitraje. Días después de la final, la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS) lo eligió como el mejor árbitro del Mundial 2026, destacando su control disciplinario y su manejo en partidos de alta exigencia. Además, la Asociación Italiana de Árbitros le otorgó el premio Giulio Campanati, distinción que reconoce al mejor árbitro internacional.
La decisión de retirarse inmediatamente después de alcanzar el máximo logro de su carrera recordó un antecedente histórico: Edgardo Codesal también se retiró poco tiempo después de dirigir la final del Mundial de Italia 1990, en la que Argentina cayó frente a Alemania. Así, ambos quedaron unidos por una particularidad muy poco frecuente: abandonar el arbitraje tras conducir una final mundialista en la que la Albiceleste terminó derrotada.