El precio internacional del petróleo perforó nuevamente la barrera de los US$90 por barril este lunes, con el Brent cotizando en torno a los US$87, lo que representa una baja cercana al 5%. El contrato para entrega en octubre llegó a ubicarse cerca de los US$86,74.

El retroceso se produjo luego de que Estados Unidos decidiera pausar, por segunda noche consecutiva, sus ataques militares contra objetivos e infraestructura en Irán. Esta señal de distensión redujo la prima de riesgo geopolítico y alejó los temores sobre posibles interrupciones en el suministro global, especialmente en puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz.
La menor tensión generó una reacción positiva en los mercados financieros globales, con subas en las principales bolsas internacionales tras días de incertidumbre. Sin embargo, la volatilidad acumulada durante las últimas semanas mantiene en cautela al mercado energético. Analistas y fuentes del sector advierten que el escenario sigue siendo cambiante y que cualquier nueva escalada militar o bloqueo en las rutas de transporte energético podría volver a presionar al alza la cotización del crudo.
En la Argentina, la baja internacional abre expectativas sobre una eventual moderación en el precio final de las naftas en los surtidores, aunque la inestabilidad de las cotizaciones en el corto plazo complica las proyecciones de las petroleras y de las autoridades locales.