A pesar de la fuerte suba que registró el precio internacional del petróleo, que volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril tras una nueva escalada en Medio Oriente, en Santiago del Estero no se prevén aumentos inmediatos en las pizarras de los surtidores.
La confirmación fue brindada por Pedro Llorvandi, representante de la Cámara de Expendedores de Subproductos y Anexos del Petróleo, quien transmitió tranquilidad a los conductores y usuarios locales al afirmar que, por el momento, no existen indicios de que el salto en las cotizaciones se traslade al expendio minorista. “Por el momento, la respuesta es no”, puntualizó al evaluar el escenario provincial.

De acuerdo con lo explicado por Llorvandi, la estabilidad en los precios locales está directamente asociada a la política comercial que lleva adelante YPF a través de un mecanismo de “buffer”. Días atrás, el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, detalló que este esquema busca amortiguar las oscilaciones abruptas del crudo en los mercados externos para impedir que golpeen de manera directa a los consumidores. En ese sentido, los referentes del sector señalaron que mientras la petrolera de bandera sostenga esa postura, el resto de los competidores tiene pocas posibilidades de modificar sus tarifas por cuenta propia.
A nivel global, la cotización del crudo Brent del mar del Norte llegó a tocar los 100,19 dólares para las entregas de noviembre —nivel que no alcanzaba desde finales de julio— antes de situarse en 99,82 dólares, con una suba diaria del 1,94%. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 1,46% hasta alcanzar los 94,39 dólares.
El alza de los valores responde a la intensificación de las tensiones bélicas entre Estados Unidos e Irán, focalizadas en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica determinante para el abastecimiento internacional de hidrocarburos. La situación sumó preocupación tras el anuncio de Teherán sobre ataques contra una base militar estadounidense en Jordania y contra embarcaciones petroleras frente a las costas de Kuwait y Bahréin, a lo que se agregaron enfrentamientos y ataques cruzados vinculados al Mar Rojo y territorio saudí.















