Un grave hallazgo de estupefacientes en la Alcaidía de Mujeres de la zona sur encendió las alarmas de la Justicia y de las fuerzas de seguridad, luego de que se secuestraran cocaína, marihuana y pastillas en el interior de una celda. La investigación apunta a determinar si las sustancias estaban destinadas a su comercialización dentro del propio establecimiento.

El hecho se conoció cuando una oficial que cumplía función de celadora advirtió que una interna, identificada como Neys Ordóñez (54), domiciliada en el barrio Bosco II e imputada en una causa por narcomenudeo a cargo de la fiscal Florencia Torres, dejó caer una pequeña bolsa con una sustancia verdosa dentro de la celda.
Ante la situación, efectivos policiales ingresaron al pabellón y constataron la presencia de una bolsita con sustancia vegetal y otra que contenía alrededor de quince pastillas de color celeste. De inmediato, se informó lo ocurrido a la fiscal de turno, quien ordenó la intervención de la Dirección General de Drogas Peligrosas.
Durante las tareas, los efectivos antinarcóticos realizaron pruebas de campo y detectaron una situación similar en la celda N° 2, donde se encontraba alojada María de los Ángeles Purulla. En ese lugar se secuestró un envoltorio de nailon blanco con cocaína (0,17 gramos) y otro envoltorio verde con marihuana (25,40 gramos).
Las pericias confirmaron la presencia de ambos estupefacientes, mientras que las pastillas también fueron incorporadas a la causa. Ahora, los investigadores intentan establecer cómo ingresó la droga al establecimiento y cuál era el verdadero destino de las sustancias secuestradas.