En el marco del Día de la Gendarmería Nacional, que se conmemora cada 28 de julio en recuerdo de la creación de la fuerza en 1938, Nuevo Diario dialogó con Jeremías Duarte, un joven oriundo de La Banda, Santiago del Estero, que actualmente se encuentra cursando su formación como Aspirante a Gendarme (ASPIGEN) en la provincia de San Juan.
Duarte transita una etapa de intensa preparación con la convicción de cumplir el sueño que lo acompañó desde la infancia. Su vocación nació en casa, inspirada por el ejemplo de su padre. “Desde chico quería seguir la misma profesión de mi padre. También quería defender a la patria y hacer algo que tuviera un propósito. No quería solo un trabajo, sino una profesión que me permitiera servir a los demás, proteger a quienes lo necesitan y sentir orgullo por lo que hago cada día”, expresó.
El joven santiagueño aseguró que uno de sus mayores deseos es que su familia se sienta orgullosa de él y demostrar, a través de sus acciones, que está dispuesto a dar lo mejor por el país y por la sociedad. Para él, formar parte de Gendarmería significa mucho más que desempeñar una función: “Es un estilo de vida. Vestir este uniforme representa honor, compromiso, lealtad, responsabilidad y sacrificio. También implica actuar con honestidad, dar el ejemplo y mantener siempre los valores del respeto, la solidaridad y la vocación de servicio”, afirmó.
En ese sentido, destacó que la formación no solo es física e intelectual, sino también espiritual, y que cada día busca fortalecer esos principios para estar a la altura de la institución.