La chicharrita persiste en zonas endémicas y enciende alertas para la próxima campaña de maíz

El 46° informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, correspondiente al período del 1 al 16 de julio de 2026, confirma que la chicharrita del maíz mantiene una presencia amplia en las regiones endémicas del país, encendiendo “luces amarillas” de cara a la próxima campaña agrícola.

En el Noroeste Argentino (NOA) y el Noreste Argentino (NEA), el vector fue detectado en más del 90% de las localidades monitoreadas, mientras que tres de cada cuatro sitios registraron las categorías más altas de infestación, con más de 100 adultos por trampa. Según los datos, que incluyen aportes del INTA Quimilí a través de las AER de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sacháyoj, las bajas temperaturas registradas hasta el momento no resultaron suficientes para reducir las poblaciones del insecto en estas zonas.

Por el contrario, en las regiones Centro-Norte, Litoral y Centro Sur se observó una marcada disminución de los niveles de captura, aunque en las dos primeras siguen predominando las localidades que registran la presencia del vector.

Los especialistas remarcan que resulta indispensable sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, aun durante las etapas finales de cosecha de los maíces tardíos, para comprender la dinámica poblacional estacional de la plaga a escala regional. Uno de los principales focos de atención son las plantas voluntarias de maíz que permanecen en los lotes luego de la cosecha. Estos cultivos espontáneos funcionan como un “puente verde”, permitiendo que la chicharrita sobreviva entre campañas y facilitando la continuidad del patosistema.

El monitoreo de estos hospederos resulta estratégico para la detección temprana de focos de persistencia y para la estimación de densidades poblacionales remanentes. Los técnicos recomiendan vigilar estos sitios para evaluar estrategias de manejo complementarias que podrían implementarse para reducir la abundancia poblacional del vector, especialmente si las condiciones ambientales no favorecen una disminución natural.

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