La investigación por la muerte de Jonathan Romano, ocurrida durante la madrugada del lunes en Las Termas de Río Hondo, sumó un elemento que podría resultar determinante para la situación judicial del médico tucumano Diego Heredia, acusado de homicidio.
Se trata de la declaración de una joven que acompañaba al profesional al momento del hecho y que, según la defensa, podrá respaldar su versión de que actuó para defender su vida frente a un intento de robo.
Fuentes vinculadas a la causa señalaron que la mujer mantenía una relación sentimental con Heredia desde hacía tiempo en Las Termas de Río Hondo y que esa madrugada él la trasladaba hasta su domicilio cuando ocurrió el episodio.
De acuerdo con los abogados José María Molina y Patricio Fresia, la testigo reconoció a Jonathan Romano y le advirtió al médico que podía intentar asaltarlos. Instantes después, según la versión del imputado, la víctima realizó un movimiento hacia la cintura como si fuera a extraer un arma, situación que llevó a Heredia a efectuar un disparo al considerar que su vida corría peligro.
El médico, de 31 años, se presentó voluntariamente el jueves ante la Justicia santiagueña, luego de que la Fiscalía solicitara órdenes de allanamiento y detención para él, su hermano y su madre, medidas que finalmente no llegaron a concretarse.
Como parte de su estrategia defensiva, entregó la pistola calibre .40 registrada a su nombre, el automóvil Toyota en el que circulaba y otros elementos que serán sometidos a pericias.
La investigación deberá establecer si esa arma fue la utilizada durante el hecho, además de determinar la trayectoria del proyectil, la distancia del disparo y la mecánica del episodio. Los defensores sostienen que Heredia reaccionó ante una amenaza inminente y que existen elementos que respaldan su versión.















