La paradoja macroeconómica: la inflación baja al 1,9% pero el salario pierde contra precios en 8 de los últimos 9 meses

La macroeconomía muestra sus mejores números en mucho tiempo: la inflación se ubicó en 1,9% en junio y acumula un 16,8% en el primer semestre, muy por debajo del 200% anual de un año atrás; el riesgo país cede, las reservas se ordenan y el Gobierno exhibe superávit. Sin embargo, esos indicadores conviven con una realidad doméstica opuesta: seis de cada diez argentinos agotan su ingreso el día 20 y el 86% asegura que su salario no le gana a los precios.

Así lo plantea el abogado laboralista Juan Pablo Chiesa, quien sostiene que “bajar la inflación no es lo mismo que recuperar el poder adquisitivo\). Desde su experiencia liquidando sueldos, observa que el salario del trabajador registrado volvió a perder contra la inflación en ocho de los últimos nueve meses. “No es una estadística, no es una opinión, es el motivo por el cual una familia que hace todo bien, trabaja en blanco, cumple, no se endeuda de más, igual siente que retrocede”, señala.

El análisis detalla que las paritarias suelen cerrar “en línea con la inflación”, pero cuando se firman ya llegan tarde porque la góndola no espera a la mesa de negociación. Como ejemplo, cita el caso de un operario que este mes cobró un 2% de aumento cuando los precios subieron 3,4%. La distancia entre los grandes números de la macro y el bolsillo del trabajador, advierte, habla de dos idiomas distintos que explican por qué el sueldo se termina antes de que termine el mes.

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